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Seis meses lejos de casa…

Se cumplen seis  meses lejos de casa, de aquel día que despedí a mi familia, amigos y animales, tomando rumbo hacia el lugar que no quería imaginarme demasiado como seria, Nueva Zelanda.

Hacia muchos años que algo interno me pedía mas, animarme a salir de la burbuja del sistema y asomarme a ver que había en ese mapa que tantas veces estudie. Por una cosa o por otra, el salir y tirarse al mundo iba siendo postergado.  Ya quería dejar de imaginarme las clases de historia y ver si aquello que los medios me decían del mundo era cierto. También, comprobar por mi misma que tan diferente seria mi vida si dejara de tomarme el colectivo de casa al trabajo, del trabajo a la facultad o algún curso y de ahí nuevamente a casa.

Un día importante en mi vida, desperté y me di cuenta que no hay edad para empezar o terminar las cosas, rompiendo estructuras sociales construidas en mi mente, decidí que ya debía comenzar a hacer eso que mi corazón me estaba diciendo y lo que deba ser luego de este viaje así será…

Me fui de Buenos Aires con algo de ropa, visa de trabajo temporal, pasaporte y con mucho amor de mi gente y animales queridos.

Hoy, a seis meses de ese día que partí, debo reconocer que extraño esos rincones de mi casa en los solía refugiarme, ir a universidad a la salida del trabajo, caminar por las calles del barrio de Barracas junto a mis animales, visitar a mi mama y tomar sus mates con 3 litros de edulcorante.  Poder juntarme con mi familia y amigos una vez por semana. Subirme al colectivo, con mi perrita escondida en una mochila y pasear por la ciudad un melancólico domingo, ciudad de Buenos Aires, lugar que como  enloquece también te enriquece si se la sabe disfrutar.

Lo que mas se extraña son esas pequeñas cosas del día a día, pero que a la distancia, se sienten grandes. Los códigos, las miradas, los besos y abrazos en cada encuentro, saber que cuando alguien te dice algo te quiso decir otra cosa, la complejidad de las relaciones a las que estamos acostumbrados, que acá,  parece ser tan simples, pero uno no las termina de descubrir.

Fueron seis meses en los que no solo volamos a otro país para trabajar como viajeros, sino que hemos vivido como uno más. Adoptamos una rutina, nos adaptándonos a sus comidas, a sus códigos y horarios.

A pesar de lo que siento por estar lejos de casa, sigue valiendo la pena haberme asomado a la ventana del mundo. Pasamos por miles de estados: preocupados, contentos, interesados, aburridos, cansados, pero siempre aprendiendo de todo esto que es tan nuevo para nosotros. Muchas cosas nos han pasado en estos seis meses….

Hemos perdido temores

Hemos recordado enseñanzas de nuestros padres

Reflexionamos…

Sentimos que volamos

Conocimos lugares mágicos 

Hicimos peripecias para llegar a muchos lugares

Nos sentimos salvajes

Sentimos paz…

He trabajado  con un sex symbol

Rompimos la barrera de la vergüenza riéndonos de nosotros mismos

Sin darme cuenta me encontré haciendo snorkel en zona de pescadores

Dormimos en lugares raros

Nos mojamos con el frio del mar

Estuvimos bien acompañados

Quisimos irnos

Trabajamos mucho en cosas que no teníamos idea de como hacerlas, intentando no perder el buen humor

Nos sentimos en el paraíso

Nos sentimos más libres que nunca 

Y lo mas importante, nunca dejamos de pensar que nuevo destino nos espera…

De repente abrís los ojos, estas en el campo de un tal Jon, en la punta sur del mapa político que estudiaste en 5°grado, en una moto en el medio del barro, a las 4am, solo iluminado por las estrellas y con suerte la luna, si es que no esta lloviendo torrencialmente o nevando. Entre cientos de vacas, que te esperan cada mañana para ir con vos. Y te preguntas, ¿que carajo hago acá? ¿Como me teletransporte a esta realidad?, ¿soy yo?, ¿es un sueño?, ¿hello, anybody here? (¿Hola,hay alguien acá?). Los pájaros cantan en la oscuridad y cuando te quedas con cara de soprendido, te ves rodeado de vacas que te miran como diciendo ¿que te pasa flaca, nunca viste un pajarito de noche?  Y prendes la moto, se te atasco en el barro otra vez, gritas, puteas a los cuatro vientos,  lloras, no tenés celular y te preguntas de nuevo… ¿que mierda hago acá? Comienzo a reír sola… me voy caminando, bajo la luz de las estrellas con las vacas, como una más…

 

Klando

 

6 Responses to Seis meses lejos de casa…

  1. Erik (Tierras Insolitas) 28/06/2013 at 4:40 am #

    Muy buen post, y un montón de historia para recordar y reir.

    Un Abrazo y no perdáis la ilusión de seguir viajando!!!!

  2. Maru 25/09/2012 at 2:06 pm #

    Hermoso post, Laurii! Me hiciste emocionar y, ahora que estoy de vuelta, darme cuenta de cuanto necesito mirar hacia atrás y darme cuenta de todo lo que hice. Es bueno que ya lo estés haciendo desde allá y que sepas, que pese a las diferentes adversidades, este viaje es la mejor decisión que hayas tomado.
    Se nota que creciste un montón durante estos 6 meses, y estoy segura de que seguirás creciendo cada día más.
    Me encanta leerte tan feliz y espero que sigan así, juntos y apoyándose mutuamente para lograr esto que tanto quisieron y que tan bien les sienta!!!

    Un beso gigante!

  3. Giuli y Mai 23/09/2012 at 8:06 pm #

    Te queremos laurita!!!! sos hermosa, entrega a babita!!

  4. Viviana 22/09/2012 at 12:50 am #

    Me encantó la reseña, y muy acertada la elección de las fotos para contar con imágenes. Y como dice la canción…lo cotidiano se vuelve mágico

  5. edgardo 21/09/2012 at 6:37 pm #

    muy bueno !!!!!!!!!!!!!
    eso es haber vivido carajo !!!!!!!!!!!!!

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