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Nuestros primeros pasos en Beijing – China

Llegamos al aeropuerto de Beijing a las 11:30hs de la noche, en nuestras mentes solo había dudas, incertidumbre y curiosidad. No sabíamos lo que nos deparaba en este tan lejano país que fue siempre para nosotros: China.

Al llegar, lo único que sabíamos era que íbamos a dormir tres noches en casa de Reuben, un joven norte americano que vive como profesor desde hace un año y medio en Beijing. Él, nos había dado su número de celular, un mapa de cómo llegar a su casa y el domicilio de su departamento en símbolos chinos,  para que el taxista entienda claramente hacia dónde íbamos. También, nos adelantó el precio estimado que debíamos pagarle. Toda la información justa  y necesaria para llegar sin ningún inconveniente, sin perdernos y evitando pagar demás.

Al bajarnos del taxi,  con nuestros puños apretados en los bolsillos por el frio seco que resta del invierno en esta zona del país, nos miramos con Álvaro, y sintiéndonos realmente muy chiquititos, comenzamos a ver altos edificios iluminados, mucha gente caminando a la media noche por la calles y una ciudad invadida por el smog de la polución.

Al día siguiente, desde el piso 18 de la alta torre donde Reuben vivía, tomábamos coraje para salir y empezar a conocer la enorme ciudad.  Sabíamos que no sería fácil, pero a eso vinimos no?. Así que comenzamos nuestra aventura en ese mismo instante.

Nuestra experiencia en Beijing con:

El transporte

Contábamos con el mapa de subtes de Beijing, hoja sagrada en esta ciudad, ya que con ella no solo logramos llegar a muchos lados, sino también evitamos pagar tours.

Tomar un subte en Beijing, no es para nada difícil para quien ya lo haya hecho alguna vez en su vida en algún lugar del mundo. Todo está señalizado, en chino y en inglés, las líneas de subtes son en números y colores, cada estación tiene su nombre, así que no es complicado moverse por este medio, al contrario.  Comprar el ticket tampoco lo es, solo basta decir con señas cuantos queremos y listo. Hay que estar atentos, afilar los sentidos, y sin problema llegaremos a nuestro destino.

Tomar un autobús, es un poco más complicado que utilizar los subtes, pero no imposible si sabemos a dónde vamos y tenemos el nombre de la estación donde debemos bajarnos en símbolos  chinos y en Pinyin (traducción de símbolos chinos en los caracteres romanos). Esto es importante, ya que las estaciones están escritas dentro de los autobuses y así podemos chequear donde bajarnos.

Comprar el ticket es tan simple como en el subte. Esperamos el colectivo, levantamos nuestra mano cuando viene, nos subimos, mostramos al chofer el papel en símbolos chinos de donde vamos y depositamos el billete en una cajita. Y listo.

 mapa del subte

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La gente

Con respecto a la gente, el flujo es constante e impresionante, más lo fue para nosotros, que veníamos de estar viviendo un año en Nueva Zelanda, entre montañas y vacas, veíamos como  mucho a 10 personas por día. Así que la multitud a toda hora nos impactó el doble.

La gente aquí es interesante. Hasta ahora, lo que más  ha logrado captar nuestra atención fue verlos en acción. Ellos son curiosos, algunos son muy simpáticos, otros más serios. Mirones y sin vergüenza, muchos nos han pedidos tomarse fotografías con nosotros, como si fuéramos grandes estrellas.

En su mayoría y en esta ciudad, todos portan grandes celulares los cuales los usan constantemente. Algunas personas son sencillas, otras modernas, otras extravagantes y también están las muy elegantes.

La gente hace que todo sea místico, practican danza, ejercicios, meditan, cantan, se reúnen a jugar a las cartas o diferentes juegos en las plazas. Familias, jóvenes y ancianos. Casi como si fuera espontáneo, se encuentran en los parques a compartir un momento.

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La experiencia con la gente fue bastante buena, nos hemos cruzado desde con gente que aparece de repente a “ayudarte” y que intencionalmente quiere dirigirte a pagar demás, aprovechando que uno es visitante, hasta con gente que con solo gestos te hace entender que alguien te está intentando estafar y te ayuda a evitar esa situación. Esto no es algo que nos haya sorprendido, lo hemos vivido en mucho en nuestros viajes en Latinoamérica.  Lo que nos ha ayudado siempre a evitar este tipo de situaciones, es estar informados de antemano acerca de precios, de cómo llegar a un lugar, donde comprar algo, etc, por medio de otros viajeros, libros y blogs de viajes. Pero más allá de todo esto, hasta ahora la experiencia con las personas fue muy positiva.

La gente es muy solidaria y nos han ayudado en todo momento. La barrera comunicacional, gracias a la buena voluntad de las personas que hemos conocido aquí, no ha sido para nosotros un gran estrés hasta el momento. Solo con saber decir los números, “hola”, “gracias” y siempre sonreír hemos logrado cosas que creíamos imposibles. También está la suerte: Comprar 2 platos de comidas solo porque tienen un precio barato y que se puedan comer, conocer a 2 personas que nos ayudan a negociar el tour para la muralla y unas cuantas historias más.

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La ciudad:

Las cosas en Beijing funcionan no muy diferente a como funcionan en las grandes ciudades del mundo: Como ya dijimos, hay taxis, subtes, trenes, colectivos de larga y corta distancia, rickshaw y bicicletas. Todos funcionan con sistema de boletos y taxímetros.
Hay zonas urbanas y zonas comerciales. Zonas urbanas con puestos comerciales. En este último es muy barato comer.
Hay baños públicos bien cuidados, parques amurallados en los que se paga una mínima suma para poder usarlos. Muchos edificios del estilo “monoblock” y bicisendas.

No tuvimos muchos problemas para orientarnos, un simple mapa ó un Smartphone con un mapa descargado puede salvarte la vida, más que nada si el mapa esta en inglés y chino.

Hacer los tours por cuenta propia es tan fácil como ir y contratar el tour. Sin embargo, los precios de los tours son altísimos respecto de hacerlo por uno mismo. La ventaja del tour es no tener que estudiar previamente lo que estás viendo.

 El paisaje de la ciudad en invierno

paisaje de la ciudad

El cielo parece estar siempre nublado y hay una neblina constante. Aquí no se ven las estrellas, ni el cielo celeste e inclusive. El paisaje es gris, los únicos colores son los artificiales. El sol siempre se ve difuso y la luna aún no hemos tenido el placer de verla. Muchas personas caminan con  barbijos en sus caras.

neblina

El triste paisaje monocromático, producto de la contaminación ambiental, hace que resalte aún más las grandes y fascinantes construcciones modernas y milenarias, que encontramos en esta increíble ciudad, que al igual que la gente y sus costumbres, es lo más interesante que tiene pare ver Beijing.Gente 1

 La comida

Existen algunos aspectos comunes sobre este punto. Primero, todos los platos son calientes salvo la picada o mejor dicho “la entrada”. A esto nos referimos a que tanto el desayuno, almuerzo y cena son comidas calientes.
Durante el invierno, se acostumbra a tomar agua caliente o té, durante la comida y en cualquier momento del día. Es común ver a la gente con botellitas de vidrio de medio litro de agua con yuyos adentro ó simplemente agua caliente. Esto viene de la costumbre que si uno toma agua caliente ayuda a mantener la temperatura del cuerpo.

Otro tema importante que hemos aprendido a superar, es poder elegir que queremos comer. En la mayoría de los lugares que hemos comido, el menú viene con fotos, así que los señalamos, o en el caso de que no tengan fotos, tenemos en nuestro celular fotos de comidas que ya hemos comido en otros lugares y las mostramos.

La comida aquí es exquisita y muy sana. Hay mucha variedad de platos, y también hay opciones para los que no son amantes de la comida oriental, ya que aquí se encuentras las clásicas cadenas de comida rápida internacionales.

Al hacer estar haciendo Couchsurfing y estar viviendo con diferentes personas locales, hemos tenido el placer de probar diferentes comidas clásicas del país. En su mayoría, platos muy sanos, con mucha verdura, acompañados con muy poca carne y algunos algo (bastantes) picantes.

comida
En conclusión:
Nuestra experiencia con Beijing fue positiva. Aprendimos de comidas, costumbres, palabras en chino, transportes, historia y monumentos. Nuestro primer encuentro con la sociedad china, fue muy agradable e importante para poder continuar nuestro recorrido en este país. Lo más importante que aprendimos hasta ahora es siempre tener la mente abierta y entender que uno se encuentra en una sociedad donde las costumbres son diferentes, por ende, lo que para nosotros puede ser  “feo” o “desagradable” para otros puede ser algo normal. Sonreír, disfrutar y relajarse, es lo mejor que uno puede hacer para poder disfrutar este país de la mejor manera posible.

Información útil

Precio de subte a cualquier estación: 2RMB

Precio de autobuses: de 1RBM a 4 RMB máximo.

Comer en un restaurante Chino: desde 10RMB a 50RMB dependiendo el restaurant. Por lo general, se piden varios platos de 10RMB-12RMB para compartir.

Comer en un local de comidas rápidas americano: 30 RMB.

Precio de botella de agua de 4litros: 6 RMB

 

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4 Responses to Nuestros primeros pasos en Beijing – China

  1. Anónimo 05/06/2013 at 3:01 pm #

    buenisimas las fotos y las experiencias… todavia estoy mareada, con el mapa que mostraron…jajja
    saludos.-

  2. Liliana 25/03/2013 at 8:27 pm #

    Hola chicos, me dá mucha alegria saber que les gusto Beijing. Sigan disfrutando!!!!!
    Genial el trabajo que estan haciendo, compartir todas sus experiencias.
    Suerte!!!!

  3. Reuben 22/03/2013 at 11:31 am #

    Me gustan las fotos y tus analisis – – gracias por compartir! Yo envio este blog a Ramon…more hits, more views!

  4. Viviana 18/03/2013 at 12:13 pm #

    Muy buen panorama general… creo que puede servir de mucho a quienes les gustaría conocer esos lugares y no se animan. Las fotos muy buenas siempre!

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